Comenzaré por darte las gracias desde lo más profundo de mi corazón por tu decisión de continuar con tu embarazo y regalarle vida a nuestro hijo, gracias por tu fortaleza y valentía para decidir que nuestro hijo debía ser entregado a nuestros brazos, estos brazos que lo han esperado desde hace tanto tiempo, un hermoso nido donde cuidaremos de él, quédate tranquila todo estará bien.
No sé qué te llevó a tomar esta decisión, tal vez siempre supiste que así sería, tal vez tuviste que convencer a alguien de que te permitiera hacerlo, quizá lo hiciste sola, seguramente la gente opinó sobre tu vida, no te preocupes que la gente siempre habla; yo no sé si alguien más te dijo que era lo mejor por hacer, tal vez no fue tu primera opción o tal vez sí. Como sea que haya sucedido hoy estamos aquí conectadas por la misma razón que nos mantiene de pie con el corazón inundado de emociones difíciles de controlar y explicar.
Me gusta imaginar que cuando te enteraste de la vida que llevabas dentro no hubo lágrimas de preocupación o angustia si no una emoción desbordante por tener la certeza que será un gran ser humano, que al igual que yo te ilusionaste pensando en lo que se convertirá, en todo lo que será capaz, en lo bonito que lleva en el alma, que pasaste horas tratando de elegir un nombre para él, tal vez también quisiste salir corriendo a buscarle ropa para su cuerpecito tan pequeño y una cobijita para acurrucarlo junto a ti, sentir su corazoncito, tomar de su mano, no lo sé, pero tal vez sentiste exactamente lo mismo que yo mientras lo esperabas estos nueve meses que para mi han sido muchos más, pero hoy ya el tiempo no importa porque valdrá cada minuto transcurrido.
Quiero que sepas lo mucho que te respeto pero también quiero compartirte que tuve miedo, miedo de aprender a tener que dejarlo ir otra vez, miedo de que cambiaras de opinión, no supe prácticamente nada a mi me tocó esperar y mientras esperaba sentir emociones tan fuertes, estar de este lado tampoco ha sido fácil, hasta que un día respiras tan profundo y entregas todo a las manos de Dios, confías en sus tiempos y en que solo él sabe qué es lo mejor para ti.
Te platico que mi esposo y yo esperamos a nuestro bebé desde hace varios años, que hemos rezado por ti, que te hemos agradecido infinitas veces la decisión que tomaste y agradecemos a la vida por tu existencia, no sé dónde estás, no te conozco, no sé mucho de ti, solamente sé que le darás vida a lo más hermoso de la mía.
Hoy quiero reiterarte lo grandiosa que eres porque sin darte cuenta has transformado la vida de nuestra familia de una manera inexplicable entregando el regalo más maravilloso.
Compartiremos siempre el milagro de la vida unidas por un angelito que nos corresponde a las dos de alguna manera y que a cada una ha venido a enseñarle una lección.
Deseo para ti que la vida te llene de bendiciones, que puedas caminar con la tranquilidad de que está bien, lleno de amor, que nunca dudes, no tengas miedo, confía, es amado y ya lo esperan además de nosotros, sus abuelitos, sus tíos y muchos amigos por conocer.
Para ti hoy me despido con un GRACIAS infinito.
-Lili Vidrio.