jueves, 9 de julio de 2020

Nuestro primer año juntos. 09.07.20

Hola hijo, soy mamá tal vez no lo recuerdes pero el día que abriste tus ojitos por primera vez mamá estaba un poquito lejos, naciste de la pancita de alguien más antes de llegar a mamita, tuvimos que esperar un año más para que Lucas y mamá estuvieran juntos. Fue el 9 de julio de hace exactamente un año cuando te escuché llorar mientras caminaba hacia el cubículo donde tú te encontrabas, te ví sentadito en un sillón que te quedaba enorme, inmediatamente sin pensarlo te tomé en mis brazos por primera vez y ese momento en el que te cargaba mientras me sentaba contigo en el piso fueron segundos mágicos donde mi alma también te abrazó, mi corazón, mi mente y mi cuerpo se transformaron recibiéndote para siempre en mi vida.

Lucas, hijo desde ese día no hay forma de poner en palabras el amor que he conocido a través de ti. Todos mis sentidos desarrollaron una nueva forma de trabajar dentro de mi, puedo escuchar tu voz incluso cuando no estás conmigo, cada mañana espero con ilusión escuchar tus pies corriendo por la casa y tu voz mientras me buscas y caminas hacia mi iluminando mi día. Lo más hermoso de esto es darme cuenta que la conexión es mutua, me recibiste desde el primer momento con tanto amor, te entregaste sin miedo a mis brazos y no te tomó más que un par de días decirme MAMÁ.

He aprendido de ti a valorar las cosas más simples a dejar de correr, detener el tiempo para que puedas seguir maravillándote y conociendo la vida a tu ritmo, mucho de lo que yo doy por hecho para ti es todo un descubrimiento, me impresiona como los adultos podemos ir perdiendo la capacidad de asombro y dejamos de ver la vida como lo que es, un milagro divino que hoy nos tiene a ti y a mi juntos.


Nuestra historia es única hijo quiero ser lo mejor de mi para ti y poderte transmitir el amor que siento con cada paso que damos juntos, ahora cuido cada palabra, cada gesto, cada decisión que tomo pues todo lo que hago lo observas y mientras lo haces aprendes. 


Quisiera no equivocarme en nada, tener siempre fuerzas, paciencia, tiempo y recursos para darte lo mejor, quisiera saber anticipadamente cómo cubrir todo lo que te hará falta pero me disculpo contigo por aquello en lo que mi consciencia no me alcance para saber cómo actuar o responder a tus necesidades.

Camino en amor y por amor, trabajando diariamente por hacer de nosotros como familia un lugar en donde te sepas eternamente amado.


Eres el amor más puro, todo lo que sientes nos lo haces saber con tus acciones, a veces quisiera estar en tu cabecita para procesar junto contigo aquello que aún no me puedes explicar en palabras, trato de entender cada expresión tuya, cada miedo, cada llanto, las decisiones que tomas incluso esas que se salen de control para acompañarte a procesarlas y crecer contigo aprendiendo de ti.

Llegaste a transformar nuestra vida y a poner en su lugar lo que estaba desordenado, a reconocer lo que es realmente importante.


No sé mucho de tu vida antes de llegar a nosotros, no sabía cómo sería la vida contigo pero ahora no puedo imaginar mi vida sin ti.


Te amo mi bebé. Feliz de vivir este primer año juntitos.


Te aman tus papás @Luis Suárez Galán y Lili V.


LULILU 09.07.19

domingo, 10 de mayo de 2020

El amor se construye con amor.

Ma, no es fácil poner en palabras el amor que te tengo, de pronto me es difícil expresarlo abiertamente, pareciera que una mamá por el solo hecho de serlo debe saberlo de manera implícita pero es importante que te lo diga, te amo.

Hay muchas formas de amar y la realidad es que no hay persona en este mundo que sea capaz de amarme de una forma tan inmensa como lo haces tú.

Sin decirlo y aún en la distancia en ocasiones pudiera creer que tienes un sensor especial capaz de detectar cómo me siento y de pronto recibir un mensaje o una llamada tuya preguntándome cómo estoy, no muchas veces me siento dispuesta a desenredar toda la bola de sentimientos que vivo para poderte contar, pero saberte cerca me llena de confianza, seguridad y tranquilidad para afrontar las situaciones.

Esos abrazos que sin palabras nos hemos dado o las lágrimas que también han corrido por mis mejillas y me ayudaste a secar, están grabados en mi corazón para siempre.

Eres mi mamá pero también eres una mujer llena de roles y te das tiempo para todos y cada uno de ellos.

Ahora al verte confirmo aquello que creí cuando era un niña, realmente sí eres una mezcla de humano con súper héroe siempre al rescate y protegiendo a los tuyos, darías la vida porque nunca nos pasara nada.

Gracias a tu amor que me ha ayudado a sanar muchas heridas desde las pequeñas hasta las más profundas.

Quisiera darte el mejor regalo sobretodo hoy siendo un día tan especial para ti pero lo cierto es que el mayor regalo lo tengo yo, el honor y la bendición de ser tu hija.

Conforme uno va creciendo comprende que la vida no se trata de lujos si no de este momento, de la posibilidad de hablar con el corazón abierto y reiterarte lo bien que hiciste sin saberlo ya que ser mamá no viene con instructivo, es tu amor el que te guió a tomar ciertas decisiones que nos fueron construyendo y modelando formándonos a mi hermano y a mí en las personas que ahora somos.

Estoy segura que no hay palabras que alcancen para reconocer el esfuerzo, el amor y la entrega del camino andado pero espero que estas palabras te regalen ese abrazo diario que a veces no puedo darte.

Gracias por ser mi maestra, por caminar junto conmigo en esta vida llevándome de la mano y en muchas otras ocasiones de las orejas con todo y resistencia dándome el empujón que muchas veces necesité, gracias por darme el impulso para alcanzar lo que yo creí que era imposible.

Ma, hoy y siempre ten presente que así como tu darías todo por mi también yo soy capaz de darlo todo por ti.

El amor se construye con amor y tú has amado sin medida y así te amo yo a ti.


Te amo Irasema Alarcon.

miércoles, 29 de abril de 2020

Tu cumpleaños en cuarentena.

Hoy mi bebé cumple 2 años y definitivamente ha sido un día muy especial para mi Lucas, muy lejano de lo que habíamos imaginado, estuvimos solitos los tres, pero eso no nos detuvo para disfrutar cada minuto.

Al principio cuando tuvimos que quedarnos en casa me dio mucha nostalgia el pensar que mi hijo no tendría una fiesta grande, no estarían sus abuelos, sus tíos, sus compañeritos de la escuela, nuestros amigos y toda gente que queremos que se han hecho como familia para nosotros, sentí tristeza pues yo realmente quería regalarle un día memorable pues sería su primer cumpleaños con nosotros ya como familia.

Hoy doy gracias pues no cabe duda que momentos como este nos recuerdan que no necesitamos mucho para ser felices, no se quien de nosotros estuvo más emocionado todo el día de hoy, sé que mi bebé es muy feliz, es amado y eso es una bendición. 

Sacamos nuestro lado creativo para ambientar la casa y decidimos invitar a la familia a acompañarnos para armar entre todos un video que pudiera permanecer en el tiempo, ya perdí la cuenta de la cantidad de veces que Lucas ha visto el video hoy, no quiere que lo quitemos ha hecho todo su día con el video puesto para ver a sus papás, abuelos y sus tíos bailar y cantar para él.

Amo a mi hijo y daría todo por él, este amor que ahora vivo no puede expresarse en palabras, simplemente se vive, se disfruta y se agradece tan hermoso regalo de la vida.

Feliz cumpleaños Lucas Samuel eres lo más hermoso de mi vida.
Gracias familia por ser nuestros cómplices.

domingo, 19 de abril de 2020

Coki, ¿Cómo hago?

¿Cómo hace uno para poner en palabras la genialidad de ti cuando no hay palabras suficientes para expresar la fortuna de haberte vivido y tenido cerca? y no solo eso, de verte hacer tanto por todo aquel que pasaba por tu vida, lleno de bondad y buena voluntad, dispuesto a ayudar sin cuestionar, pocas son las personas que aplican de manera literal la frase “haz el bien sin mirar a quién” y tú eras una de ellas.

¿Cómo hace uno para entender que hoy ya no estás? y no solo eso, te fuiste de una manera inesperada, es difícil encontrarle una lección a todo esto, el vacío que dejas no hay forma de llenarlo era tu amor aquí y ahora el que sostenía, contenía, abrazaba y protegía a muchos de nosotros.

¿Cómo hace uno para despedirse de ti si la vida no nos dió la oportunidad de decirte lo mucho que te amamos una última vez? y no solo eso, tampoco nos permitieron acompañarte en tus últimos días, tus últimas horas, recibir la calidez y el amor desmedido de cada uno de los miembros de tu familia hacia ti, no pudimos turnarnos para entrar a verte, todos estaríamos en la sala de ese hospital esperando turno para platicar contigo, esa última plática que todos hoy necesitamos más que nunca.

¿Cómo hace uno para abrazar ese dolor en el corazón ahora si justo hoy no se nos permite? y no solo eso, no podemos si quiera estar cerca para sentirnos vivos en el amor que nos mantiene hoy de pie para honrar tu vida y cada una de las bendiciones que nos entregaste tan solo con tu presencia.

¿Cómo hace uno para no enojarse por no entender absolutamente nada? y no solo eso, imaginarte ahí sin tus hijos, esposa, mamá, papá y hermanos que eran tu vida entera. No quiero escuchar a mi mente, quiero evitar que me duela imaginarte ahí vulnerable siendo niño otra vez, asustado sin recibir el abrazo que te lo solucionaría todo, el de tu mamá.

¿Cómo hace uno para dejar de esperar tus llamadas y mensajes? y no solo eso, dejar de recibir la palabra precisa, la palabra correcta que uno necesita en el momento indicado y que tu mágicamente tenías siempre.
¿Cómo hace uno para procesar todo esto solos, en casa sabiendo que ya no estás? ¿Te digo cómo? ¡POR TI!
Es impresionante lo que el amor puede hacer y conectar con ello en estos momentos de angustia para todos nos permitirá con el tiempo sanar este dolor al cuál hoy no encontramos motivo de ser.

Cada momento vivido juntos, incluso estando lejos lo atesoraré eternamente, porque fuiste y serás siempre mi hermano mayor, aquel que estuvo siempre para mi como si tuvieras un radar para saber cuándo necesitaba escucharte.

Tu no te conformabas con un simple “gracias primo, todo bien”, siempre hacías una pausa y enfatizabas:
- A ver, a ver, a ver prima escucha lo que te estoy preguntando, ¿cómo estás?
Lo cual me dejaba sin salida pues sé que sabías que yo tenía mucho que decir y que no, no todo estaba bien.

Te amo y encontraré la forma de vivir mejor, de aprender de ti y seguir tu ejemplo en muchas áreas de mi vida.

Te amo y desde donde estoy yo pido por ti y agradezco a la vida tu grandeza y la calidad de hombre que eres. Si, “que eres” por que si no es aquí a donde sea que vayas eso te lo llevas contigo.

Jorge Alejandro Ramirez Alarcón - Coki- aún no lo entiendo, aún no lo creo pero me dicen que es real así que honro tu vida haciendo lo mejor de la mía. 



Descansa en paz. 06.03.1984 - 18.04.20



martes, 24 de marzo de 2020

Quédate en casa y vuelve a empezar.

Me dije hace muchos años incluso antes de conocer a mi ahora esposo que para mis 30 años ya debería tener un hijo y el único hijo que tuve en ese momento fue mi negocio que si, llegó a mis 30 años como me lo había dicho, llegó justo después de salir de una crisis emocional y decidir empezar de cero una nueva vida donde pudiera vivir mi duelo de no poder ser mamá pero al mismo tiempo queriendo hacer algo por mí, para mí, mi familia, los que me rodean y por todos los que pasaran por mi vida, porque creo que todos podemos de alguna manera hacer una diferencia en la vida de los demás y no nos damos cuenta de lo sencillo que es hacerlo, a veces simplemente con sonreír.

La entrega y el amor que le tengo a BodyBrite es porque llegó en el momento justo cuando yo lo necesitaba, así como todo lo que ha llegado a mi vida y pude salir de esa nube gris en la que estaba al darme la oportunidad de arriesgar todo lo que teníamos, endeudarnos y recibir apoyo de nuestras familias para este proyecto que me regalaría la libertad económica que estaba buscando pero sobretodo me daría los recursos para hacer lo que estuviera en nosotros por tener a nuestro bebé y para eso se necesitaba dinero. 

Mi negocio no es mi trabajo, no es lo que tengo que hacer, es parte de mi historia y ha sido también mi fortaleza en mis momentos de crisis, mi equipo de trabajo es mi tesoro y la satisfacción de nuestros clientes el motor de cada día.

Gracias al esfuerzo diario de todos los que formamos parte de este proyecto y los colaboradores que han pasado por aquí nuestras ventas han mejorado año con año, hasta hoy 24 de marzo 2020, hoy tuve que cerrar las puertas de mi primer bebé, puertas que abrí por primera vez hace casi 5 años con tanto amor e ilusión, confiada del futuro.

Hoy ese futuro es mi presente, un presente que tuve que frenar y aceptar que algo estaba pasando, ya no podía seguir evitando la angustia, las caras, la frustración e incertidumbre que de manera colectiva se sentía en el entorno, ya no había forma de pretender que nada pasaba, sigo confiando firmemente que estaremos bien, ¿bien?, sí! bien, diferentes pero bien.

Escuché que algo pasaba, pero China me queda tan lejos que jamás imaginé que de un momento a otro tuviera que quedarme en casa para cuidarnos de lo que allá comenzó.

¿Qué sentí? La verdad es que he pasado por todo, nostalgia de despedirme por tiempo indefinido de un proyecto que le he invertido no sólo dinero, más allá de eso tiempo, lágrimas, desvelos, ganas, ilusiones, fe y esfuerzo diario. Después enojo al ver las noticias y permitirme contaminar mi mente de esa manera, dejé que todo el ruido de afuera entrara en mi casa, angustia, frustración, paranoia y miedo me invadieron de manera momentánea, no me sería posible seguir cargando con todo eso, así que me despedí, lo acepté, lo solté y me agarré de todo lo que me hace feliz, de todo lo que hoy me mantiene agradecida.

El miedo ha sido siempre mi mejor herramienta para crecer, me recuerda que nada es para siempre y que los cambios como nos lo han dicho repetidamente son buenos si aprendemos de ellos la lección que tienen para nosotros.

Siempre hay formas de darle la vuelta a las circunstancias difíciles, yo hoy doy gracias por tener un techo donde dormir, comer y vivir con mi esposo e hijo momentos que envueltos en la rutina jamás hubiéramos podido.

Momentos que diariamente anhelábamos tener, pedí durante años T I E M P O para parar, descansar, no pensar en nada más que disfrutar cada minuto, cada hora, cada día, hoy lo tengo y podría decidir preocuparme por el futuro pero regresaría a dejar de disfrutar mi presente.

¿Debería preocuparme? Tal vez, pero prefiero ocuparme de todo eso, responsabilizarme y tomar acción, cuidar a mis colaboradores, mantenernos activas con la mente generando nuevas ideas, administrar mis recursos, aceptar que debo estar en casa y agradecer justo eso, la serenidad de no tener que correr de un lado a otro, no tener tiempo límite para jugar con mi hijo, poder desayunar, comer y cenar juntos los tres sentados en la mesa, algo que nunca antes habíamos podido hacer, disfrutar el gusto por cocinar que tiene mi esposo, descansar en la tranquilidad de saber que mis papás tienen también un espacio para poder pasar este momento y saber que están protegidos, explorar la tecnología que hoy nos ayuda a mantenernos cerca aún estando lejos de nuestros seres queridos.

Quisiera hacer tantas cosas, ayudar a otras personas que no tienen los recursos suficientes para poder quedarse en casa, pues todos tenemos el mismo valor como seres humanos, somos muchos, ¿cómo podría hacer algo por todos? no sé si tengo mucho o poco, pero todo lo que tengo me gusta compartirlo, así que si estás leyendo esto y necesitas algo no dudes en decirlo.

Sé que regresar no será sencillo, sé también que no seré la misma y he decidido vivir mis días en casa con la certeza de que podremos juntos volver a empezar las veces que sea necesario, por mí, por él, por nosotros, para mantener nuestras sonrisas siempre.

Mis papás me enseñaron que con amor y mientras tú des siempre lo mejor de tí, cuando todo lo que hagas salga desde tu corazón este te guiará y dará la fuerza aún en los días más difíciles.

Hoy sé que los sueños se cumplen, que cuando realmente deseas algo desde el corazón harás todo lo que se necesite para lograrlo y agradecerás incluso los días malos, los desvelos, las lágrimas, días sin descanso, etc.

Hoy sé que todo llega en el momento preciso, no antes, no después, eso me costó muchas lágrimas entenderlo.

Hoy sé que para hacer realidad los sueños se requiere valentía y que así como yo pude, si tu realmente quieres también puedes.


Hecho está 💙

martes, 31 de diciembre de 2019

Mi 2019.

Mi 2019 tiene un antes y un después
Mi 2019 nació en mi 2018
Mi 2019 tiene nombre y ahora mi apellido
Mi 2019 me cambió la vida
Mi 2019 me presentó una nueva versión de mi
Mi 2019 ha sido el regalo más hermoso que la vida me ha dado
Mi 2019 es el amor más puro
Mi 2019 terminó con mis lágrimas de impaciencia y las cambió por felicidad
Mi 2019 me abraza y me transforma
Mi 2019 me sonríe y vuelvo a nacer
Mi 2019 tiene la piel suavecita
Mi 2019 tiene un olor especial
Mi 2019 es perfecto
Mi 2019 me llama mamá

Gracias 2019 por llegar con una sorpresa tan grande, todavía hay días que no puedo creer que sea mío.


Gracias a todos aquellos que este 2019 formaron parte de nuestra vida, nos llenaron de bendiciones y buenos deseos para mi y mi familia, que la vida se los multiplique en abundancia infinita.

Que este 2020 nos llene de bendiciones, abrazos y amor eterno ahora juntos como la familia que somos.

Hecho está.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Hoy podría ser el día.


Recuerdo que desperté imaginando que “hoy podría ser el día”, así me lo repetía diariamente desde que entramos oficialmente a estar en “espera”, pero no sé ese lunes se sentía diferente incluso decidí vestirme de azul para combinar con la noticia porque yo estaba segura que serías niño.

Fue un día normal en el transcurso de la mañana pero en la tarde mientras comía en compañía de tu abue recibí un mensaje de tu papá que me preguntaba “¿cómo ha estado tu día hoy?” me pareció extraño y evadí la pregunta con otra diferente para ver si algo pasaba, en ese momento nuestros perritos comenzaron a inquietarse, fueron a la puerta a oler por debajo y supe que habías llegado.

Tocaron la puerta, me asomé por la rendija, era tu papá con una cara que nunca antes le había visto, le abrí la puerta y me dijo “ya eres mamá” todavía no sé cómo explicarte qué sentí, ¿cómo se pone en palabras tanta felicidad?
  • Es niño, nació el 29 de abril del 2018, tiene un año 2 meses, pesa 9kg y lo recibiremos mañana a las 8am
  • ¿¡Mañana a las 8am!? 
  • Si, ya tengo los boletos volamos a las 11pm 
A partir de ese momento comenzamos a avisarle a todos la buena noticia, tu abuelito salió de inmediato del trabajo para llegar a casa a abrazarnos y prepararse junto con nosotros para ir por ti.
Enloquecimos todos, corrimos a prepararnos y hacer maletas para llegar a tiempo.

Todos te estaban esperando, querían ayudarnos y saber más de ti.

Volamos de Mérida al Estado de México, intentamos dormir pero en realidad solo queríamos que pasaran rápido las horas y poder verte.

A la mañana siguiente puntuales a las 8am estábamos listos esperando por ti, pasaba el tiempo y no nos hablaban para entrar, había que esperar un poquito más, ya éramos expertos en esperarte.
Salieron a preguntarme si tenía alguna ropita en particular con la que quisiera recibirte, no había nada particular en mi mente yo solo quería tenerte conmigo, mi corazón lloró de felicidad al abrir tu pañalera y comenzar a sacar algo para ponerte, ese fue mi primer despertar a la realidad de al fin poder tenerte en mis brazos, era cierto ya estabas ahí esperando al igual que yo para finalmente conocernos.

Nos mandaron llamar a tu papá y a mi, nos explicaron algunos detalles de tu llegada y nos invitaron a pasar a un cubículo en el que tú te encontrabas, mientras caminaba te escuché llorar y quise correr pero debía caminar prudentemente, empujamos ligeramente la puerta del cuarto y estabas ahí sentadito solo en un sillón que te quedaba enorme, te veías tan pequeñito, inmediatamente te cargué en mis brazos sin pensarlo, te saludé “soy mamá, ya llegué”, no sé qué entendiste pero dejaste de llorar, te senté con nosotros en el piso y comenzamos a jugar con unos regalitos que llevamos para ti.

De pronto abrieron una ventanilla que había en el cuarto y del otro lado se encontraban tus abuelitos, tíos y amigos que estaban ansiosos por conocerte, no pude ver sus caras yo solo quería verte a ti, sentirte, tomar tus manitas pequeñitas y no soltarlas nunca.

Estabas muy atento a todo, tu si observabas detenidamente a cada uno y ellos a ti.

Ese día todos jugamos contigo, te platicamos, nos enseñaste cómo mandas besos, cómo te gustaban las pelotas y los carritos, estabas cansado pero no querías dormir preferías seguir jugando, conociendo nuevas personas y recibiendo regalitos.

Me cuentan que normalmente no podías dormir en los brazos de nadie, no sé qué sentiste en los míos que de pronto te quedaste dormido y yo simplemente no podía dejar de contemplar tu carita y sentir tu piel tan suavecita, cualquier sueño que pude haber tenido de ti se quedaba pequeñito comparado con la emoción tan grande de tenerte conmigo, llegó nuestro día tan esperado, nuestro felices para siempre, ya te amaba desde hace tanto y poder al fin decírtelo era inexplicable.

Gracias Lucas Samuel por reconocerme de inmediato, por permitirme entrar así tan fácilmente en tu vida, por recordarme que los milagros existen, que la vida es para disfrutarse, para sentirla, para amar, para sonreír, gracias por reiterarme que nos conocíamos desde antes solo necesitábamos esperar un poquito para estar juntos, no antes, no después sino así ese martes 9 de julio 2019.

Nuestro primer año juntos. 09.07.20

Hola hijo, soy mamá tal vez no lo recuerdes pero el día que abriste tus ojitos por primera vez mamá estaba un poquito lejos, naciste de la p...