Recuerdo que desperté imaginando que “hoy podría ser el día”, así me lo repetía diariamente desde que entramos oficialmente a estar en “espera”, pero no sé ese lunes se sentía diferente incluso decidí vestirme de azul para combinar con la noticia porque yo estaba segura que serías niño.
Fue un día normal en el transcurso de la mañana pero en la tarde mientras comía en compañía de tu abue recibí un mensaje de tu papá que me preguntaba “¿cómo ha estado tu día hoy?” me pareció extraño y evadí la pregunta con otra diferente para ver si algo pasaba, en ese momento nuestros perritos comenzaron a inquietarse, fueron a la puerta a oler por debajo y supe que habías llegado.
Tocaron la puerta, me asomé por la rendija, era tu papá con una cara que nunca antes le había visto, le abrí la puerta y me dijo “ya eres mamá” todavía no sé cómo explicarte qué sentí, ¿cómo se pone en palabras tanta felicidad?
- Es niño, nació el 29 de abril del 2018, tiene un año 2 meses, pesa 9kg y lo recibiremos mañana a las 8am
- ¿¡Mañana a las 8am!?
- Si, ya tengo los boletos volamos a las 11pm
A partir de ese momento comenzamos a avisarle a todos la buena noticia, tu abuelito salió de inmediato del trabajo para llegar a casa a abrazarnos y prepararse junto con nosotros para ir por ti.
Enloquecimos todos, corrimos a prepararnos y hacer maletas para llegar a tiempo.
Todos te estaban esperando, querían ayudarnos y saber más de ti.
Volamos de Mérida al Estado de México, intentamos dormir pero en realidad solo queríamos que pasaran rápido las horas y poder verte.
A la mañana siguiente puntuales a las 8am estábamos listos esperando por ti, pasaba el tiempo y no nos hablaban para entrar, había que esperar un poquito más, ya éramos expertos en esperarte.
Salieron a preguntarme si tenía alguna ropita en particular con la que quisiera recibirte, no había nada particular en mi mente yo solo quería tenerte conmigo, mi corazón lloró de felicidad al abrir tu pañalera y comenzar a sacar algo para ponerte, ese fue mi primer despertar a la realidad de al fin poder tenerte en mis brazos, era cierto ya estabas ahí esperando al igual que yo para finalmente conocernos.
Nos mandaron llamar a tu papá y a mi, nos explicaron algunos detalles de tu llegada y nos invitaron a pasar a un cubículo en el que tú te encontrabas, mientras caminaba te escuché llorar y quise correr pero debía caminar prudentemente, empujamos ligeramente la puerta del cuarto y estabas ahí sentadito solo en un sillón que te quedaba enorme, te veías tan pequeñito, inmediatamente te cargué en mis brazos sin pensarlo, te saludé “soy mamá, ya llegué”, no sé qué entendiste pero dejaste de llorar, te senté con nosotros en el piso y comenzamos a jugar con unos regalitos que llevamos para ti.
De pronto abrieron una ventanilla que había en el cuarto y del otro lado se encontraban tus abuelitos, tíos y amigos que estaban ansiosos por conocerte, no pude ver sus caras yo solo quería verte a ti, sentirte, tomar tus manitas pequeñitas y no soltarlas nunca.
Estabas muy atento a todo, tu si observabas detenidamente a cada uno y ellos a ti.
Ese día todos jugamos contigo, te platicamos, nos enseñaste cómo mandas besos, cómo te gustaban las pelotas y los carritos, estabas cansado pero no querías dormir preferías seguir jugando, conociendo nuevas personas y recibiendo regalitos.
Me cuentan que normalmente no podías dormir en los brazos de nadie, no sé qué sentiste en los míos que de pronto te quedaste dormido y yo simplemente no podía dejar de contemplar tu carita y sentir tu piel tan suavecita, cualquier sueño que pude haber tenido de ti se quedaba pequeñito comparado con la emoción tan grande de tenerte conmigo, llegó nuestro día tan esperado, nuestro felices para siempre, ya te amaba desde hace tanto y poder al fin decírtelo era inexplicable.
Gracias Lucas Samuel por reconocerme de inmediato, por permitirme entrar así tan fácilmente en tu vida, por recordarme que los milagros existen, que la vida es para disfrutarse, para sentirla, para amar, para sonreír, gracias por reiterarme que nos conocíamos desde antes solo necesitábamos esperar un poquito para estar juntos, no antes, no después sino así ese martes 9 de julio 2019.
No hay comentarios:
Publicar un comentario