miércoles, 21 de julio de 2010

negro armazón.

Era el destino o tan sólo coincidimos, no lo sé, un par de horas y conversaciones superficiales amenizaban mi noche que concluyó dejándonos como aún desconocidos.

En mundos paralelos pero manteniendo contactos esporádicos, la curiosidad nos llevó a toparnos nuevamente en un encuentro que le daría a dos desconocidos la oportunidad de abrir temerosos la puerta que permanecía cerrada bajo llave por tanto tiempo.

Ver tus ojos magnificados a través de lo transparente me hizo creer en ti; mis temores se hacían evidentes pero me dejé llevar; el negro armazón que rodeaba tu mirada provocó levantar la guardia, recordar caminar cautelosa con el corazón en la mano; olvidé que la dimensión de tus ojos sólo aumentada desde mi perspectiva, que para ti todo era tan normal, una mirada más.

Entonces te quise más, te extrañe más y te busque más. Un abanico de ilusiones comenzaron a hacerme sentir diferente y confundida de lo que ahora era nuevamente capaz de sentir.

Entre risas y pláticas profundas fui entregándome a tus cuidados, dejé que me guiaras y me hicieras recordar lo bonito que era tener un compañero de vida, pude olvidar la distancia que nos separaba, grabe en mi mente perfecto cada detalle de tu cara que mandaba llamar todos los días y me hacía sonreir al esuchar tu voz.

Pero mi mente tuvo siempre miedo, los daños pasados que mi subconsciente mantuvo secretamente escondidos a pesar de mis esfuerzos por dejarlos ir, justo cuando mi corazón comenzó a bombear salieron a la luz frente a ti, tan inoportunos y con absurda imprudencia ahora me alejan de ti sin dejarme mucho por hacer, pues hoy encuentras en mi lo incierto del futuro que comenzabas a visualizar; mis palabras jamás serían suficientes y la posibilidad de demostrarte lo que tenía por entregarte se ha ido junto con la hermosa ilusión de tenerte a mi lado.

Camino todavía de la mano de el por qué y el hubiera... pronto dejaré de platicar con ellos, espero mejor aclararlos contigo o no sé, tal vez deba dejarlos en el olvido.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nuestro primer año juntos. 09.07.20

Hola hijo, soy mamá tal vez no lo recuerdes pero el día que abriste tus ojitos por primera vez mamá estaba un poquito lejos, naciste de la p...