miércoles, 20 de junio de 2018

Descansa en paz.


Uno nunca está listo para las despedidas y hoy le digo adiós a una gran mujer.

Florencia quiero que sepas que te estaré infinitamente agradecida porque me regalaste lo mejor de mi vida, mi papá.

Te doy las gracias con toda mi alma porque esperaste en tu agonía a que mi papá llegara de ese único viaje que sé él jamás hubiera querido hacer, el de la despedida, pero no hubiera podido soportar la tristeza de saber que no tuvo la oportunidad de darte un último beso, ni decirte cuanto te amamos y cuanto se que le dolía no estar a tu lado en tus últimos años de vida.

Los doctores dicen que no pero yo creeré firmemente que si nos escuchaste, que supiste que estuvimos ahí y que teníamos todavía tantos planes para vivir contigo.

Siempre mantuve la fe, la seguridad tranquila de que estarías ahí cuando yo pudiera recibir mi bebé que tanta felicidad te dio saber el cómo llegaría a mi, lloraste junto conmigo de alegría con la noticia y ahora no estás, ¿qué hace uno con esta tristeza?

Gracias abue por las pláticas que tuvimos, por ser parte de mi proceso de aceptar que Dios tiene preparado lo mejor para nosotros y compartirme en tu experiencia lo que es la aventura de ser madre.

Hoy ya no estás y dejas un vacío muy grande en tantos corazones. 

Era increíble escuchar lo grandiosa que eras, la fuerza que tenías, eras una guerrera y esos días que nos suceden donde todo es gris y uno no entiende nada, cuando no sabes de dónde sacas fuerzas para seguir, justo ahí pensaba en ti y decía “ya sé de dónde salí, ve a mi abue de ahí lo saqué” y aquí sigo con tu ejemplo siendo lo mejor que puedo con todo lo que tengo y con lo que no tengo también.

Hoy te tocó volar, ya te están esperando allá, el día que a mi me toque ten por seguro que te iré a buscar.

Gracias Abue, descansa en paz. 

20.06.2018

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nuestro primer año juntos. 09.07.20

Hola hijo, soy mamá tal vez no lo recuerdes pero el día que abriste tus ojitos por primera vez mamá estaba un poquito lejos, naciste de la p...